viernes, 27 de junio de 2014

Informática no es igual a magia.

Muchos pensaréis que el título es más que obvio... pero os aseguro que tiene su porqué.
Cuando empiezas en este mundo, te encuentras con ciertas personas, que bien por desinterés, bien porque no tienen como, o por lo que sea, no saben prácticamente nada de ordenadores y tecnología. Y piensas que bueno, son una minoría, estos informáticos exageran...

Y pasan los años, y la gente sigue asombrándote un poquito más cada día... Se piensan que hacer una aplicación o una Web es magia, que yo la quiero para ya (aunque muchas veces te enfrentes a que no saben que quieren que contenidos tenga la Web), que tú entiendes de esto y sabrás que hay que poner...

Señores y señoras, nosotros sabemos de lo nuestro. Podremos saber mejor o peor, pero os aseguro que de lo que no tenemos ni idea, es de que va vuestro negocio ni que necesita (de ahí que se os hagan análisis, por muy reacios que sean algunos).

Luego está la maravillosa y lapidaria frase "¡Pues vaya informático!". Y tan panchos que os quedáis. Podéis decir eso a un "informático" que no sepa encender un ordenador, pero entender una cosa, no todo lo que lleva cables o se enchufa está bajo nuestros dominios, ni conocemos porqué no os funciona un ordenador sin tenerlo muchas veces delante, ya que ciertos problemas pueden tener diferentes causas (he visto ordenadores que se sobrecalentaban por tenerlo llenos de virus y otros por tener el ventilador hecho una porquería). Y en la carrera no nos enseñan a configurar televisiones, ni a quitarle el WIFI al vecino (entre otras cosas porque es ilegal) ni muchas cosas que vosotros dais por sobreentendidas. Voy más allá, he resuelto problemas copiando el texto de lo que me piden, la he pegado en Google, y entre las 3 primeras entradas lo he resuelto. He quedado como un señor, pero tampoco pasaba nada porque hubieran probado a hacerlo primero ellos...Encima luego sabes que si te lo dicen a ti es por no romper nada. ¿Os cuento un secreto? Windows funciona a prueba y error. Salvo problemas serios, podéis corregir lo realizado sin problemas.

Y no me quiero meter con los casos que se dan por no tener conocimientos ni experiencia por no usar un ordenador, porque a muchos le ha llegado tarde y aunque quieran, les cuesta.

En fin, que a la hora de demandar un servicio informático, estar bien seguros de que lo necesitáis, qué lo necesitáis, y si ese dinero os lo podéis ahorrar probando a hacerlo vosotros mismos.

Y no es mi intención ser borde con este artículo, pero a veces te cansan y tienes que desahogarte de alguna manera.

Feliz fin de semana a todos.

domingo, 10 de junio de 2012

¿Ventana nueva o cargar en la misma?

Uno de los grandes dilemas en usabilidad es, como el propio título del post anuncia, abrir enlaces en una ventana nueva o abrirla en la misma. Y como para gustos, colores, tenemos defensores de ambas corrientes.
Por un lado, los que creen que lo mejor es dejar al cliente en la misma ventana. Se prevé que el usuario sabe usar el botón "Atrás", y así no le liaremos. Defienden que los usuarios no deben encontrarse con una acción inesperada, ya que lo previsible para el usuario es que cargue en la misma página, además de consumir menos recursos del equipo informático.
Por el otro, tenemos a los que creen que debemos abrir nuevas ventanas (sea en una ventana o una pestaña). Abriendo una nueva ventana, el usuario puede leer tranquilamente lo que necesite, y con solo cerrarla volverá a la página de donde procedía. Además, en páginas como periódicos o redes sociales, que lo que realmente importa es el tiempo de permanencia, es como tener una página abierta, aunque no se esté usando.

Como la programación es, en parte, libre, seguiremos viendo de todo. Hoy en día, con los atajos de teclado, podríamos darle al usuario darle la opción si quiere abrir un nuevo hipervínculo en una nueva pestaña o una nueva ventana.

El precio de la usabilidad

Como informático, uno llega a oír de todo. Por un lado, tenemos a los que piensan que con un gran diseño, con unos colores e imágenes determinadas, tienes la Web, ponga lo que ponga. Por otro, llegas a oír que el diseño no es lo más importante, que lo que importa es el contenido. Y creo, sinceramente, una vez finalizada la asignatura de "Diseño, Evaluación y Desarrollo de Interfaces", que le debemos dar la razón tanto a una como a otra.
En un mundo tan globalizado, en el que la competencia en la Web es máxima, no nos podemos parar a pensar hacia cual de los dos pensamientos anteriores tiramos. Nuestra página web debe ir acompañada de un buen diseño, pero no debemos descuidar el contenido, ya que, refraseando a Joe Megibow, responsable de analítica y optimización de Expedia, añadir un campo de texto adicional en un formulario puede suponer la pérdida de 12 millones de dólares. (Si queréis saber el caso, os recomiendo este enlace, http://www.usolab.com/wl/2011/02/el-precio-de-la-usabilidad-en-los-formularios-1.php).
No olvidemos que los usuarios buscan simplicidad, y, con perdón, son vagos. Mejor dicho, somos vagos.
Por lo tanto, a la hora de hacer una página web con la que busques obtener beneficios, un gasto en usabilidad, puede suponer una diferencia de muchísimo dinero.

martes, 22 de mayo de 2012

Usabilidad y accesibilidad Web

Lo primero de todo...
Hablar de usabilidad Web, no es lo mismo que hablar de accesibilidad Web.
Hablar de usabilidad es hablar de diferentes técnicas para poder realizar una actividad en la Web. Las principales técnicas en usabilidad son:

  • Autonomía: el usuario debe tener el control sobre la página web.
  • El usuario manda, o lo que es lo mismo, el cliente siempre tiene la razón.
  • En la web, calidad es igual a rapidez. Si nuestra página tarda en cargar, posiblemente habremos perdido un visitante para siempre.
  • Si el sitio no carga enseguida, debe ponerse una precarga, así el usuario permanece en el sitio.
  • Deben funcionar todos los enlaces, nada de enlaces rotos.
  • La página debe ser sencilla, para que los usuarios se sientan cómodos y no se pierdan cada vez que necesiten encontrar algo en la página Web.
  • Poner breves conclusiones al principio ayuda al usuario a saber lo que se va a encontrar en la página.
  • Escribir los contenidos resumidos un 25% de lo que se pondría en papel (no es lo mismo leer en pantalla que en papel, cuesta mucho más, y cansa más la vista).
  • No sobrecargar de información a los usuarios. Deben realizarse recorridos de lectura, quedando a la vista cual es la información principal y cual la secundaria.
  • Los colores han de utilizarse con precaución para no dificultar el acceso a los usuarios daltónicos (aprox. un 15% del total).
  • Utilizar interfaces conocidas, los sitios web deben requerir un mínimo proceso de aprendizaje.
  • Legibilidad, el color de los textos debe contrastar con el del fondo, y el tamaño de fuente debe ser suficientemente grande.
En conclusión, podríamos decir que los usuarios deben ser capaces de alcanzar sus objetivos son un mínimo de esfuerzo y unos resultados máximos. 

Hablar de accesibilidad, es hablar de que el sitio Web tenga un acceso universal por parte de cualquier usuario. En el momento en el que se necesiten un plugin o navegador específicos para poder visualizar correctamente el sitio Web, nuestro sitio no será accesible. 
Por eso, no conviene que nuestra web disponga de muchos sonidos o imágenes costosas de ver, ya que tiene que ser accesible para todo el mundo, ya esté completamente sana, o tenga algún tipo de discapacidad.

En resumen, cuando realizamos un sitio Web, no podemos hablar solo de que es usable, y abarcar el termino accesible al mismo tiempo. Tendremos que tener en cuenta ambos términos, y hacer de nuestra Web, un sitio usable y accesible para todo el mundo.

Card Sorting

Creo que, antes de seguir con esta entrada, debo empezar definiendo que es un Card Sorting.
Definimos Card Sorting como una sencilla técnica en el diseño de la experiencia del usuario, en el que se guía a los usuarios potenciales de una aplicación, sin experiencia en el diseño, para generan un árbol de categorías. Es un enfoque útil para el diseño de arquitectura de información, flujos de trabajo, estructura de un menú o rutas de navegación de un sitio Web.
Pero... ¿es necesario? En la mayoría de las aplicaciones, nos ayuda a ahorrarnos mucho tiempo y muchos quebraderos de cabeza. Hay que tener en cuenta que cuando un cliente visite nuestra Web, nos interesa que encuentre lo que busca en el menor tiempo posible. Podemos tener el producto adecuado a sus necesidades, que si no lo encuentra, jamás lo podrá comprar. Sabiendo como piensa el usuario experto (aquel que usará la aplicación en mayor medida), podremos orientar los menús para que navegue por la página con la mayor comodidad, sabiendo en todo momento donde está todo, y así, ganando una venta nueva.
Además, otra de las ventajas es el coste. Realizar un Card Sorting (abierto o cerrado) es muy barato, ya que no hace falta ningún software (aunque existen) para realizarlo. Basta con unas tarjetas.
Una vez realizado, solamente tenemos que sentarnos a analizar los resultados, y habremos obtenido las categorías de nuestro menú sin coste alguno, con la garantía que los potenciales clientes que entren en nuestra Web, no se pederán por ella.

Prototipados

"El cliente siempre tiene la razón" reza la tan famosa cita... pero, muchas veces... ¿sabemos qué quiere el cliente? En informática, hemos llegado a un punto en el que cualquier empresa quiere su propia Web (en ocasiones sin necesitarla) o su propia aplicación. Cuando esto ocurre, estas empresas recurren a los servicios de una consultoría, para expresar su problema, y que estas se lo solucionen. El problema empieza que en el mayor número de los casos, el cliente acude a la consultoría sin una idea clara de lo que quiere. Acude con una idea global de lo que quiere, pero eso no es suficiente para dar con la solución idónea. 
En este punto, y tras unas reuniones de acercamiento al cliente, aparecen los prototipos, esenciales para conocer más detalladamente que desea el cliente. Podemos hacerlas con poco detalle y funcionales (donde el cliente podrá realizar ya alguna interacción con la aplicación o la página Web) o detalladas y sin funcionalidad. De cualquiera de las dos maneras, nos permitirá saber el grado de conformidad del cliente, y donde realizar los cambios oportunos, los cuales, en esta etapa, se realizarán en muy poco tiempo y sin apenas costes. 
Es importante realizar un buen prototipado, ya que un error en esta etapa, nos puede llevar a un problema en un futuro, cuando la aplicación esté desarrollándose y los cambios que sucedan entonces sean de mayor calibre y mayor coste. También es importante que la validación del prototipo por parte del cliente quede firmada de alguna manera. Si más adelante, el cliente decide realizar algún cambio, podremos mostrarle su conformidad con lo que se está haciendo, y si quiere seguir adelante con el cambio, modificar el contrato tanto en tiempo de entrega como cantidad de pago. De lo contrario, si pide un cambio, tendremos que hacerle caso y seguir con los planes de entrega y precio establecidos desde un principio, lo que nos puede llegar a hacer incluso perder dinero con la aplicación.
Además, con un buen prototipo, podremos obtener un mejor Análisis de requisitos, lo que nos facilitará muchas tareas futuras en el desarrollo de la aplicación. 

Psicología del color

Aunque pueda parecer algo relativamente nuevo, la forma de como percibimos los colores, y como nos afectan se lleva estudiando desde 1810, cuando el científico Johann Wolfgang von Goethe formuló su teoría del color, en la que contradecía la teoría hasta el momento establecida por el mismísimo Newton, que dice que lo que vemos de un objeto depende solo de la luz, o de la materia.
Actualmente, el estudio de los colores está en alza, ya que dependiendo de que color elijas, puede llevarte a obtener más o menos beneficios o ventas en muchos ámbitos. En el ámbito que nosotros estudiamos, las páginas Web, los colores están medidos al milímetro en cualquier página, ya que los usuarios lo que más valoran es la apariencia del sitio, y hay que saber atraerles para que se queden y compren.
Analicemos algunos colores:
- Amarillo: Este color denota optimismo y es muy juvenil. Se suele usar para atraer la atención de los compradores.
En la imagen vemos como se ha usado un amarillo para atraer la atención de un cliente, informándole de que quedan pocas existencias, que lo compre ya.

- Rojo: Es un color enérgico. Aumenta la frecuencia cardiaca. Crea urgencia. Se suele ver en ventas de liquidación.
La oferta es limitada, y a través del rojo, se crea una urgencia en que compres este producto. 

- Azul: Este color crea una sensación de confianza y seguridad, por lo que es muy usado por bancos y empresas. 
Menú de loggin extraído de la página Web de un importante banco. 

- Verde: Es un color asociado al éxito. Además, es el color más fácil de procesar para los ojos. Se utiliza para relajarse en tiendas y marcar procesos correctos.

El clásico tick verde utilizado para marcar algo positivo.

- Naranja: Es un color agresivo y llamativo. Crea una llamada a la acción: suscribir, comprar o vender.
Se ha utilizado un naranja para añadir o suscribirse a un determinado producto como favorito.

- Rosa: Color del romanticismo por naturaleza, así como femenino. Se usa para comercializar productos para niñas y mujeres jóvenes. 
Baner extraído de una página de ventas de perfumes para mujeres.

- Negro: Color potente y elegante. Se utiliza para productos de lujo del mercado. 
Venta de Aston Martin, un coche al alcance de muy pocos.

- Morado: Color muy efectivo para aliviar y calmar. A menudo se ve en la belleza o productos anti-envejecimiento.

Producto anti-arrugas. Podemos ver un claro predominio del color morado.

Como podemos comprobar, no solo un buen diseño cuenta, si no también el color empleado en ellos, ya que psicológicamente, el cliente se irá guiando por ellos...