Crear personas a la hora de definir nuestra interfaz, es un paso fundamental para conseguir un diseño sencillo (que no simple) para que la aplicación sea usada por las personas a las que pretendemos llegar.
Características que debe tener un personaje:
- Individualidad: Los personajes son representados como gente real, con características concretas. Tienen
nombres, gustos, ocupaciones, amigos, familias, etc...
- Unión al contexto: Los personajes están en íntima conexión con el contexto para el que fueron creados. Esto significa que los personajes sirven específicamente para un producto determinado en un contexto determinado y no pueden ser fácilmente reutilizados para otros productos ya que no son modelos genéricos de usuarios.
- Pertenencia a un elenco: Los personajes pretenden identificar tipos ejemplares de comportamiento dentro de las gamas identificadas. Por este motivo se debe constituir un elenco de personajes asociado a un determinado producto.
- Motivación de la acción: La interacción solo tiene sentido cuando hay un usuario usando el producto interactivo por algún motivo. De ahí que los personajes (los usuarios) y las metas (los motivos) sean los componentes esenciales de estudio.
A partir de estas características, encontramos los siguientes personajes:
- Primarios: un personaje es primario cuando sus necesidades y metas son lo suficientemente únicas como para requerir una interfaz propia.
- Secundarios: Aquel personaje que tiene menos probabilidad de usar la aplicación, pero que en el caso de que lo haga, no tiene que tener dificultad en usarla. Son tan importantes como los primarios.
- Suplementarios: Son personajes que, sin ser redundantes, quedan completamente satisfechos por la interfaz de los personajes primarios o secundarios. Para estos personajes no hace falta diseñar ninguna interfaz aparte.